lunes, 13 de noviembre de 2017

Gardel en un mural del Hospital Rivadavia - Buenos Aires




Fundado en 1774, el “Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia”, está ubicado en la manzana delimitada por la Avenida General Las Heras y las calles Austria, José Andrés Pacheco de Melo y Sánchez de Bustamante, en el barrio de Recoleta.


La historia sobre su fundación, bajo el nombre de “Hospital de Mujeres”, en la calle Bartolomé Mitre al 800 y su traslado a la sede actual en Avenida General Las Heras 2670 el 28 de abril de 1887, puede leerse en los siguientes sitios.


La Comuna 2 de Recoleta tuvo la iniciativa de pintar murales en las paredes de las calles Pacheco de Melo, Bustamante y Austria, en ese orden, dentro del programa “Ventanas de Buenos Aires”, bajo la dirección de la artista plástica Marta Diez, como curadora, para lo cual previamente se removieron los antiguos y deteriorados murales anteriores y se acondicionaron las paredes, proveyendo de los materiales necesarios a los artistas, que plasmaron sus obras gratuitamente.


El 22 de marzo de 2013, fueron inaugurados los murales en el paredón de la calle Pacheco de Melo entre Sánchez de Bustamante y Austria, para los que fueron convocados 22 muralistas para pintar 30 paisajes o lugares característicos de la ciudad de Buenos Aires.


Vista panorámica de los murales.


Vista en detalle de alguno de ellos, entre los cuales están Aníbal Troilo y Carlos Gardel, el que veremos más adelante.


Finalizado este tramo del programa “Ventanas de Buenos Aires”, fue intervenido el paredón de la calle Sánchez de Bustamante, entre Pacheco de Melo y Austria, terminado el 2 de mayo de 2013, con un total aproximado de 77 murales, con la participación de más de 90 muralistas.


Vista panorámica de los murales.


Vista en detalle de alguno de ellos, entre los cuales está el “Mercado de Abasto”, (actualmente Shopping), tan vinculado a Carlos Gardel.


El 2 de junio de 2013, comenzó la selección de los bosquejos para pintar 20 murales sobre la calle Austria, entre Pacheco de Melo y Sánchez de Bustamante, siendo elegidos 21 artistas quienes realizaron 20 murales, representando a destacados doctores en medicina y ciencias, los cinco ganadores de los premios “Nobel” y al Papa Francisco.


Vista panorámica de los 20 murales, de izquierda a derecha.


Vista en detalle de los mismos, con los nombres de cada uno de ellos, su fecha de nacimiento y deceso, si corresponde y en que se destacaron.




Y algunas de las fotos en el momento de la inauguración.



Gardel: Hemos visto anteriormente el mural ubicado en la calle Pacheco de Melo con la imagen del “Morocho”.

Las fotos de dicho mural y de los demás, proceden de los sitios, https://www.youtube.com/watch?v=7gwSEyYE6bc

Donde puede verse una foto del paisaje de “Caminito” en el barrio porteño de La Boca, con el busto de Gabino Coria Peñaloza, autor de la letra del tango homónimo, con música de Juan de Dios Filiberto, en el cual se inspiró el autor.


Dicha foto, se utilizó como modelo, agregando acertadamente la figura de Carlos Gardel.


Al igual que los demás murales, a medida que avanza el video, se superpone el nombre del autor, en este caso el artista plástico Jorge Cacciola.


La imagen siguiente y la que encabeza la presente entrada de este blog, la obtuvimos hace unos días, desde la vereda de enfrente, con el celular de mi hija Guadalupe.


Ultima vista subida a “Google Maps”, en septiembre de 2014.



miércoles, 25 de octubre de 2017

Busto de Gardel propiedad de Julio Sosa - Uruguay



 
Cantor, poeta, actor, compositor y periodista, Julio María Sosa Venturini, tal su verdadero nombre, nació el 2 de febrero de 1926 en la ciudad de Las Piedras, Departamento de Canelones, formando parte del área metropolitana de Montevideo, República Oriental del Uruguay.


A los 12 años ganó un concurso infantil de cantores en el recreo "Luces de Canelón Chico", en las afueras de Montevideo, con el tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera "Cuesta abajo" y con el vals de Santos Lípesker y Homero Manzi "Gota de lluvia".


Se inició en 1944 como cantor de la orquesta de Carlos Gilardoni, permaneciendo durante dos años y continuando en Montevideo.



A los 19 años participó en un concurso de aficionados en el café "El Ateneo" de Montevideo, cantando el tango "Tarde gris" con el acompañamiento, como todos los participantes, de la orquesta de Hugo Di Carlo, quien lo incorporó a su conjunto con el seudónimo de Alberto Ríos.


Luego, durante dos años fue vocalista de la orquesta de Epifanio Chaín, Edelmiro Toto D´Amario y con el cuarteto típico de Luis Caruso con quien realizó su debut discográfico en 1948, con 5 grabaciones.


En junio de 1949 se embarcó hacia Buenos Aires, cantando en el bar "Los Andes", sito en la esquina de las avenidas Jorge Newbery y Córdoba, acompañado por los guitarristas Fontana y Cortese.
En ese bar fue descubierto por el representante artístico Raúl Hormaza, quien lo presentó a la orquesta de Francini-Pontier, quienes lo contrataron enseguida, debutando en agosto de 1949, junto al cantor Alberto Podestá, en el "Picadilly" de Paraná y Corrientes y llevando al disco 15 temas.


En 1953 se vinculó a la orquesta de Francisco Rotundo, compartiendo la faz vocal con el recordado Floreal Ruiz, grabando 12 registros.


En esos años fue cuando le aparecieron pólipos en la garganta, con un deterioro tal de su voz que parecía haber llegado al final de su carrera, pero fue intervenido por el afamado doctor León Elkin (que en su momento atendió a Carlos Gardel y varios más) y Julio Sosa no sólo recupero su voz, sino que resurgió con una coloratura vocal nueva y madura.


Desde 1955 y hasta 1959 se incorporó a la orquesta de Armando Pontier, ya separado de Enrique Mario Francini, compartiendo la faz vocal con Roberto Florio y Oscar Ferrari, con 33 grabaciones.


Para los bailes de Carnaval de 1960, Julio Sosa comenzó la etapa más exitosa de su carrera, ya como cantor solista, con el acompañamiento orquestal de Leopoldo Federico, comenzando a grabar en 1961, hasta su fallecimiento, dejando 66 registros en el surco.



Con el acompañamiento de las guitarras de Héctor Arbelo, en 1962 registró el LP “Julio Sosa canta folklore”, con un total de varios temas, la mayoría grabados por su admirado Carlos Gardel.


Completando su discografía, llevó al disco cuatro grabaciones de poemas.


Correspondientes a su libro “Dos horas antes del alba”, publicado el 18 de febrero de 1964.


Otro poema del mismo libro, “El último tren”, fue grabado en tiempo de vals, por Jorge Casal con acompañamiento de guitarras, siendo también autor de la letra del tango “Seis años”, con música de Edelmiro D’Amario.


Le pertenecen los recitados introductorios de los tangos “Madame Ivonne” y “María” y el poema de Celedonio Flores “Por qué canto así”, versión magistral de Julio Sosa con la música de fondo del tango “La Cumparsita”, ejecutado por la orquesta de Leopoldo Federico.

 
Participó activamente en transmisiones de radio y televisión, en esta última, coincidiendo con la llegada de la televisión privada en 1960, en el programa “El Ñato Desiderio”, donde fuera contratado por un mes y debido a su exitosa actuación permaneció seis meses en el ciclo.
 

En 1962 actuó en el programa “Yo te canto Buenos Aires”, acompañado indistintamente por las guitarras de Héctor Arbelo y un cuarteto dirigido por Leopoldo Federico.


Pasó a ser artista exclusivo de “Canal 13”, actuando en “Casino Phillips”, “Los especiales del 13” y presentándose como invitado en varios programas de dicho canal, como ser en “Hombre al volante”. 



Llegó a tener su ciclo propio, “Copetín de Tango”, donde cantaba iniciando y finalizaba el programa, con la presencia de otros cantores o conjuntos tangueros invitados, como Silvia del Río, Ana Medrano, Silvia Mores, Paula Gales y los Cava Bengal, entre otros.


Hugo del Carril lo convoca para la filmación de “Buenas Noches Buenos Aires”, película que se estrenó el 1ro. de octubre de 1964, permaneciendo varios meses en cartel, basada en el éxito obtenido por la misma la obra en el teatro “Astral” desde el 18 de octubre de 1963.


El film consiste en una serie de sketch musicales, con guion de Rodolfo Manuel Taboada y producción musical de Mariano Mores, con la participación de un gran elenco, integrado por, Víctor Ayos y su ballet, Beba Bidart, Hugo del Carril, Roberto Escalada, Néstor Fabián, Ramona Galarza, Roberto Grela y su cuarteto, Constanza Holl y su ballet, Ambar La Fox, Elizabeth Killian, Susy Leiva, , Los Cantores de Quilla Huasi,Los Cantores de Salavina, Los Cinco Latinos, Los Hermanos Abalos Virginia Luque, Tito Lusiardo, Ubaldo Martínez, Mariano Mores, Palito Ortega, Antonio Prieto, Pedrito Rico, Violeta Rivas, Jorge Sobral, Julio Sosa, Aníbal Troilo, Argentinita Vélez y Enzo Viena.



Julio Sosa encarna a un puestero de diarios que se cruza al quiosco de Beba Bidart, indignados ambos al ver a un grupo de jóvenes nuevaoleros bailando el twist, a quienes increpan y les bailan y cantan en dúo el tango milonga “El Firulete”, de Mariano Mores y Rodolfo Manuel Taboada, finalizando el sketch con los jóvenes bailando el tango.


La película, que de tanto en tanto suele ser proyectada por televisión, puede verse en “YouTube”.


Lamentablemente una parte del cuadro de Julio Sosa y Beba Bidart no fue editado en la película, pues también junto a ellos actuaba Violeta Rivas.


También “El Varón del Tango” trabajó como periodista redactando la columna “Siluetas Porteñas” en la revista “Tanguera”, con semblanzas de Enrique Mario Francini, Armando Pontier, Leopoldo Federico, León Elkin, Oscar Alonso y Enrique Santos Discépolo entre otros y hasta una semblanza propia, donde deja aclarado que no se trata de Julio Sosa con su orquesta que dirige Federico, ni Leopoldo Federico con Julio Sosa, sino que el rubro es Julio Sosa y la orquesta de Leopoldo Federico y por otro lado el origen y motivo del apodo “El Varón del tango”, creado por Ricardo Gaspari.



En el mejor momento de su carrera, habiendo grabado los dos primeros temas de su séptimo L.P., requerido por la radio, televisión y clubes nocturnos, realizando giras por el interior del país y el Uruguay y habiendo firmado un contrato para presentarse en México, España y Francia, lo sorprendió la muerte.

El 24 de noviembre de 1964, transitaba por la avenida Presidente Figueroa Alcorta y al llegar al cruce con la calle Mariscal Ramón Castilla, chocó su automóvil contra una baliza de señalización, resultando gravemente herido, siendo derivado al “Hospital Fernández” y luego al “Sanatorio Anchorena”, falleciendo el 26 de noviembre, a los 38 años de edad.



Fue velado en el “Salón La Argentina”, pero desbordado por la cantidad de gente que quería darle su último adiós, tuvo que ser trasladado al “Luna Park”, siendo llevado al “Cementerio de La Chacarita”, escoltado por una multitud que llevó a pulso el ataúd.



En 2007 fue colocada una placa en el lugar del accidente, recordando los 58 años de su llegada a Argentina y los 43 años de su desaparición física.


Posteriormente sus restos fueron repatriados a Las Piedras, habiendo circulado varias versiones de cómo pudieron ser trasladados a su ciudad natal.


La más detallada fue expuesta el 29 de noviembre de 2013 por el escribano, docente, presidente de la “Asociación Histórica de Las Piedras” y de la “Fundación Julio Sosa”, Freddy González, en una entrevista que le realizara María de los Angeles Balparda en el programa “Mañanas de Radio”, por la emisora “CX36 Radio Centenario”.


Llegados a Las Piedras, el ataúd fue llevado al cementerio, permaneciendo en la bóveda de la familia Bosch, hasta la inauguración del mausoleo el 26 de noviembre de 2006.



Julio Sosa tiene su estatua de cuerpo entero realizada por el escultor Juan Ulrico Habegger Balparda, mediante una campaña de recolección de bronce, siendo inaugurada el 26 de noviembre de 1965, en la esquina de General Flores y Rivera.



El monumento se fue deteriorando, mayormente por el vandalismo.


Siendo restaurado, protegido con rejas y reinaugurado el 26 de noviembre de 2012, frente a la “Plaza de Las Piedras”. 



Julio Sosa también tiene su museo, sito en el predio del “Hipódromo de Las Piedras”, muy bien detallado en “Wikipedia”, tal como puede verse seguidamente.



 Un par de placas y hasta una estampilla de correos.



Carlos Gardel y Julio Sosa: En este blog siempre hablamos de Gardel y en este caso hemos hecho referencia al cantor pedrense, dado la admiración y respeto que sentía Julio Sosa por Carlos Gardel.

Ya hemos visto algunos conceptos anteriormente.


En un reportaje que permaneció inédito, realizado en 1963 por el periodista Antonio Salcedo, en los estudios de grabación de “CBS Columbia”, “El Varón del tango” manifestó lo siguiente.


El propio Julio Sosa, en una de sus semblanzas que publicara en la ya mencionada columna “Siluetas Porteñas”, en la revista “Tanguera”, al escribir sobre el doctor León Elkin, vuelve a recordar a Carlos Gardel.


Antonio Selles, en la semblanza de Julio Sosa en el sitio siguiente, originalmente publicada en el fascículo 39 de la colección “Tango Nuestro”, editada por el diario “Popular”, expresa acertadamente que casi la mitad de su repertorio era el de Carlos Gardel y la no acertada comparación con el mito del “Zorzal criollo”.


Fueron las compañías grabadoras quienes reeditaron las grabaciones de ambos cantores, buscando una similitud entre ellos, al solo efecto de aumentar sus ventas, pues Julio Sosa tenía bien claro que nadie podía cantar como Gardel.


Es más, Julio Sosa cantaba cuando era vocalista de las diversas orquestas que hemos visto más arriba, pero luego de la operación que le efectuara el doctor Elkin, “El Varón del tango”, ya como cantor solista, se transformó en el más popular de los cantores de la década del 60, pero por su manera de decir las letras y por sus gestos y expresiones con que interpretaba dichas letras, sumado a la repercusión que le prestara la llegada de la televisión privada en 1960.

En su etapa de periodista, además de la columna “Siluetas porteñas”, también escribió la sección “Pa’ que sepan como soy!", prácticamente una minibiografía, en un diario de Berisso, no pudiendo citar la fuente por no recordar donde conseguí estas notas.

Ya en la primera de ellas, Julio Sosa recuerda que a los 12 años de edad conoció a Gardel, cuando su padre lo llevara al cine para ver la película “El día que me quieras”, naciendo así su deseo de ser cantor.


Veamos cómo fueron evolucionando en sus grabaciones las canciones previamente llevadas al disco por Carlos Gardel.

Con el cuarteto de Luis Caruso, sólo una de las cinco grabaciones había sido registrada por el “Zorzal Criollo”.


Luego, en Buenos Aires, como vocalista de la orquesta Francini-Pontier, el porcentaje aumenta considerablemente, llegando al 40% de los registros, para bajar al 25% con Francisco Rotundo y al 33% con la típica de Armando Pontier.


En su etapa de cantor solista, las grabaciones previamente llevadas al disco por Gardel, ascienden hasta el 47%, en los registros con Leopoldo Federico.


Y en el LP con las guitarras de Héctor Arbelo, el porcentaje es del 75%, siendo el acompañamiento más alto al compararlo con los registros de “EL Morocho”.


Si totalizamos sus grabaciones de Gardel, como vocalista de las cuatro orquestas en que cantó, el porcentaje es de 33%, mientras que las efectuadas como cantor solista con Leopoldo Federico y Héctor Arbelo, el porcentaje es del 51 %, es decir poco más de la mitad, indicando por ende, que a medida que fue avanzando en su carrera, más se acercó a los títulos grabados por Gardel.


En el total general de la discografía de Julio Sosa, sus registros alcanzan al 41% de los temas grabados por Gardel, lo cual, si bien no es la mitad de las canciones, es un porcentaje elevado que ratifica plenamente la semblanza de Roberto Selles del cantor pedrense.


Una curiosidad es la siguiente partitura del tango “Bandoneón Arrabalero” con la imagen de Julio Sosa, pues no fue grabado por él.
 

Finalizo la presente entrada, con la misma imagen con que la encabecé, pero un poco más aclarada, del busto de Carlos Gardel que perteneciera a Julio Sosa.